Caza segura

Normas a seguir en el uso de las armas en la caza

  1. Normas generales de seguridad
  2. Nociones sobre armas de caza lisas y rayadas
  3. Tipos de munición
  4. Balística, carga, alcance, trayectorias, rebotes
  5. Mantenimiento del arma

 

LA CAZA DEL JABALÍ

La caza del jabalí raramente requiere tiros largos, son más frecuentas las ocasiones en las que se tira a distancias cortas o muy cortas, a menudo entre vegetación espesa y con un movimiento rápido.

Considerando un peso máximo de 150 libras y una distancia máxima de tiro de 50 metros, la energía cinética mínima requerida está estimada en 2.000 Julios (204 Kgm), que se alcanza con un buen cartucho slug del 12 o 20 o con una bala de rifle de al menos 6,5-7 mm.

Si usted utiliza escopeta o rifle es bueno contar con calibres que sean adecuados en términos de poder de parada, pero al mismo tiempo que no sean innecesariamente exagerados. Una carga demasiado potente destinada a la caza de tamaño superior al jabalí, puede dar resultados inferiores de los que podemos esperar (basta pensar en las balas que no se expanden porque están “fabricadas” para caza más dura) aunque el verdadero problema es la capacidad de control, sobre todo cuando repetimos el tiro. Por cuestiones de seguridad es nuestro deber reducir al mínimo el número de disparos “innecesarios” y esto se logra disparando cuando es verdaderamente “útil” (por ejemplo, es inútil disparar más de dos – tres  disparos a un jabalí en movimiento) o el uso de un arma con la combinación arma / munición que sea totalmente controlable, especialmente en lo que se refiere a la inclinación.

 

LA ESCOPETA DE ÁNIMA LISA Y SU MUNICIÓN

Teniendo en cuenta los posibles escenarios de caza, y que en muchos de ellos se utilizan las superpuestas, las paralelas o las semiautomáticas normalmente utilizadas en la caza de pluma, esta opción no se puede descartar cuando se tira principalmente tanto en términos de seguridad y practicidad.  

Una escopeta fabricada para tirar cartuchos rara vez tiene el cañón de menos de 65 cm, mientras que la media se sitúa entre los 65 y 71 cm, una escopeta con cañón slug tiene de 50 a 61 cm y con la munición actual también hay cañones disponibles en el mercado de 45 – 50 cm, se utiliza con munición cargada con pólvora más lenta que sería imposible que funcionaran en cañones de 55 a 61 cm ya que pueden originar una gran turbulencia perturbando la trayectoria suave del cartucho. 

Una escopeta fabricada para la caza de pluma será por fuerza con cañón con choke. Con ellos se puede disparar cualquier tipo de proyectil slug incluso cuando se utiliza un perdigón que puede pasar a través de un choke sin dañar el arma no es apropiado para el *** empleando chokes de * o **, en particular cañones viejos o sin mantenimiento, se puede correr el riesgo de colapso estructural en caso de incendio u obstrucciones largas incluso pequeñas (basta con una pequeña hoja) en el cañón. Desde el punto de vista práctico hay que subrayar la deformación excesiva del cartucho slug que produce una disminución en la precisión del disparo. Por otro lado, un choke fino de *** como regla no empeora mucho la precisión del disparo, en ciertas situaciones, puede incluso mejorarla. 

Todos los perdigones de plomo de cualquier fabricante (Brenneke, Gualandi, Foster) se han diseñado para ser disparados en cañones con chokes y, salvo indicación en contra del fabricante de munición que tiene la obligación de indicar en el envase, independientemente del tipo de munición que sea, a parte de las advertencias indicadas anteriormente, no hay motivo para no usarlo. Sin lugar a dudas ocurre porque los cartuchos slug provocan estrés al cañón por el hecho de que el punto de máxima presión del cañón se mueve unos diez centímetros hacia delante, donde la pared de los rifles de cañón normal ya se estrechan y por el hecho de que el perdigón es forzado en el choke. Por lo tanto hay que evitar este tipo de cartuchos en escopetas viejas en la que la resistencia no es segura del todo. En el uso de perdigones duros puede ocurrir que se puedan desestabilizar y desviar con ramitas pequeñas y rebotar en el suelo o en los árboles, siendo peligrosos hasta que pierden por completo la velocidad al caer al suelo (el rango máximo teórico que alcanza un arma de ánima lisa es de cerca de los 1500 metros). Por último recordar que nunca hay que disparar en cañones con chokes los proyectiles de baja calibración, que han sido diseñados para el tiro en cañón liso o rayado como los que se montan en especial de calibre 12 que se utiliza muy poco en Italia debido a que garantiza un cierto aumento del alcance efectivo perdiendo mucho en manejabilidad, que es el principal funciún de la escopeta.

 

ARMAS RAYADAS Y MUNICIÓN

Hay varios tipos de armas largas rayadas utilizadas en la caza del jabalí, a excepción de las escopetas de palanca y de poquísimos express, el mercado es dominado por los rifles semiautomáticos. Rápidos en la repetición del disparo,  con menor retroceso y menor elevación del cañón, de un peso y balance adecuado, tienen precios competitivos y más en los nuevos modelos tienen una precisión el el tiro muy elevado, aunque no se permite su uso en la caza selectiva. Para los semiautomáticos, al menos para algunos modelos como el Benelli Argo, mantienen la distribución del peso y una manejabilidad similar a la de una escopeta.

 Alrededor del 70% de la munición se hace en .30-06, que es un calibre óptimo balísticamente y con un poco de reserva de potencia, óptimo para la fiabilidad del arma, disponible fácilmente y con un precio competitivo y mucha variedad de cargas lo que lo hacen simplemente único. Atención sin embargo, en la caza del jabalí ya que puede ir mal incluso con el calibre .30-06. En primer lugar hay que evitar todas las cargas con proyectiles blindados, que penetran a fondo pero no se expanden, por lo que no hacen daño a la caza (a menos que de perfectamente en órganos vitales) tienen una alta capacidad de rebote y exceso de penetración.

Otro cosa a evitar son las balas muy pesadas o muy ligeras en relación al calibre, la del .30-06 viene cargada con proyectiles de un peso mínimo de 130 grains y un máximode 220 grains. Con el .30-06 el peso óptimo para un jabalí es entorno a los 180 grains: a proyectiles más pesados les falta expansión, y a proyectivos más ligeros crean un traumatismo superficial, o cuanto menos traumtaismos que pueden alcanzar órganos vitales estropeando demasiada carne del animal.

Incluso el cartucho más eficaz debe alcanzar el blanco con una cierta precisión y en las armas, en cualquier tipo de calibre, es indispensable probar la combinación arma-cartucho andes de utilizarla sobre el terreno de caza. La caza del jabalí no requiere una precisión quirúrgica y cualquier combinación que a 100 metros meta 3 disparos dentro de un círculo de 6-7 centímetros ya es adecuada. Pero una precisión superior aumenta la posibilidad de alcanzar los órganos vitales y evita la posibilidad de error que tiene como objetivo intrínseco la dispersión del cartucho.

Con el .30-06 y el 308 Winchester, con mira regulada a 100 metros la trayectoria es prácticamente coincidente con la línea de tiro en los 50 metros, en distancias inferiores (partiendo de la carrera) la trayectoria será un poco más alto de la línea de visión alrededor de 3 – 5 cm, dependiendo del tipo de proyectil y la velocidad, pero siguen siendo valores que tienen poca relevancia para fines prácticos, por lo que , si las miras son regulables (dependiendo de la situación de la caza) baje al mínimo margen de indeterminación sea par los tiros a quemarropa o por aquellos más meditados.

La munición óptima es aquella del calibre en torno al 30” (7,62) y a los 8 milimetros, ejemplos particularmente válidos son el 308 Wincherter, .30-06 Springfield, 8x57.  El 300 Winchester Magnum es un “calibre .30” más potente y su rendimiento balístico no hace sufrir al cañón, relativamente corto en los rifles semiautomáticos y de otros tipos de armas utilizadas en batida.  Usado con munición de 180-200 grains es más que suficiente incluso con animales de mayor talla y el retroceso y la elevación de la boca del cañón son sostenidos. Aquí podemos señalar que la cantonera del Benelli Argo E Comfortech garantiza una marcada reducción del retroceso y elevamiento de la boca del cañón, por lo que la munición como del 9,3x62 puede adquirir en este arma una nueva dimensión en cuanto al control y a la sensación de disparo sobre el hombro del  cazador.  Además el Benelli Argo 9,3x62, con la cantonera Comfortech está disponible en los calibres .30-06 Springfield, 7x64 Brenneke, 308 Winchester y 300 Winchester Mangum y para todos estos calibres garantizan un retroceso y elevamiento de la boca más reducido, permitiendo así disparar más rápidamente y con menos fatiga después del disparo en rápida sucesión en la adquisición del blanco.

Se debe recordar que con un disparo de rifle, si de disparar con el cañón apuntando hacia arriba con una inclinación de unos 40º, puede recorrer, dependiendo del calibre, de un mínimo de 2.500 a un máximo de 4.000 metrosantes de que la bala impacte en el suelo. En comparación con el alcance máximo de los 1.500 metros del cartucho – bala del 12, la bala de rifle es más peligrosa, auqnue en realidad las cosas son muy diferernes, porque si bien es cierto que el área de limpieza  del arma larga rayada es casi tres vesces  más que la de ánima lisa, no es menos cierto que la bala es más peligroso  para la posibilidad de rebote. Una bala de rifle que golpea contra una superficie dura como el tronco de un árbol tiende a rebotar en efecto más que un verdadero y propio rebote se trata de una desviación de la trayectoria. Siempre con munición de rifle, si choca con una superficie dura como una roca tiende a aplanarse contra el obstáculo y por lo tanto tiene una modesta capacidad de recuperarse a menos que el ángulo de incidencia no sea decididamente limitado. Una bala slug, con su baja velocidad, rebota casi siempre con ángulos de incidencia acentuados, si golpea la madera o cuerpo duro (piedra) se convierte en otro obstáculo a rebotar, por lo que en particular las situaciones pueden seguir rebotando como una loca mesa de ping-pong.

Un  caso especial es el rebote en el agua, aunque haya rebotes de los perdigones sobre el agua se puede visualizar el efecto de un proyectil que golpea una superficie líquida con bajo ángulo de incidencia: el proyectil puede tener más de un rebote y  sigue siendo letal hasta que termina su trayectoria.  Es una regla general que el proyectil que rebota en un ángulo, automáticamente cambia de trayectoria. Este principio se aplica a todas la superficie y se hace más y más real en el agua.

En la asignación de puestos de la escuadra, tendrá que tener en cuanta además de las distancias de separación, las posiblidades de rebote de las balas que puedan golpear piedras, rocas, vegetación, agua.

 

ARMAS & COMPORTAMIENTO

La seguridad no depende solo del alcance o del tipo de munición empleada sino también del estado del arma, del número de disparos que que tenga la misma y de la “certeza” de disaparar sobre el blanco. Por este motivo, para no herir a la presa inútilmente y hacerse con un buen morral,  es conveniente que el arma del cazador esté siempre totalmente controlada y probada en un campo de tiro antes de la temporada de  caza. El primer disparo que se hace con un cañón lubricado puede originar diferentes trayectorias de la que habitualmente suele realizar el binomio arma – cartucho, una mira regulable o una óptica pueden “descentrarse” como resultado de un golpe, paraaflojar los tornillos (con el consecuente punto de impacto incorrecto)o simplemente porque alguien ha “jugado” con la configuración de tiro de las torretas de la óptica.

Un cañón parcialmente obstruido puede provocar daños al tirador y a los presentes, un percutor con el canal de paso sucio puede impedir la salida del disparo o por el contrario puede provocar un disparo prematuro, un grupo de toma de gas sucio puede ser el responsable de un mal funcionamiento o incluso hacer que el arma no funcione. Por todos estos motivos y por otros muchos es absolutamente necesario controlar el estado del arma,   familiarizarse con ella y probarla regularmente en la galería de tiro.

A continuación las principales causas de “fallo” de disparo y sus posibles causas.

Disparo demasiado bajo a causa de:

  •  luces  deslumbrantes
  •  viento fuerte en contra (en tiros largos)
  •  aire frio y húmedo
  •  tiro demasiado largo respecto al ajuste de las de las miras
  •  apuntando demasiado bajo
  •  arma no perpendicular
  • punto de mira bajo con respecto al alza
  •  sombra en la parte superior del visor

Disparo demasiado alto a causa de:

  • niebla o poca luz
  • apuntando demasiado alto
  • punto de mira alto con respecto al alza
  • tiro hacia abajo o hacia arriba
  • sombra en la parte inferior del visor

Disparo lateral a causa de:

  • viento fuerte por la izquierda o por la derecha (tiros largos)
  • sombra derecha o izquierda del visor
  • arma no perpendicular
  • alza desplazada
  • punto de mira desplazado

Fallo disparo:

  •  cartucho viejo o defectuoso
  •  percutor o martillo roto
  •  percutor corto o con canal de paso sucio
  •  muelle de percusión roto o débil
  •  martillo no armado
  •  mal funcionamiento del seguro
  •  exceso de head-space (por ejemplo, debido a recámara de cartucho demasiado profunda)
  •  obturador mal cerrado

Atención: si el disparo no sale, espere algunos segundos antes de bajar el arma y comprobar el obturador; las combustiones retardadas son raras y casi inexistentes con cartuchos de fábrica nuevos y bien conservados pero por el contrario pueden darse con municiones viejas, mal cargadas o mal conservadas.

Cuidado del arma

- el buen funcionamiento de un arma está estrechamente ligado a su correcto mantenimiento

- antes de usar el arma es necesario limpiar los rastros de lubrificante en exceso, especialmente del ánima, para evitar alteraciones en las trayectorias.

- ánima y recámara de cartuchos deben estar siempre limpios y lubricados.

- el arma debe limpiarse en cuanto se termina la jornada de caza.

- en caso de lluvia, una vez terminada la jornada de caza, es necesario desmontar el arma y secar cada una de sus partes.

- el grupo de toma de gas debe limpiarse regularmente

- el arma debe lubricarse especialmente cuando no se usa habitualmente

- las partes de madera deben también tratarse de manera que la humedad no altere su estructura.

- es necesario llevar a cabo el mantenimiento de las armas en lugar seco y con temperatura constante, con los muelles de disparo distendidos.

Seguro y seguridad

Se debe disparar exclusivamente en dirección “segura” y las armas han de considerarse siempre como si estuvieran cargadas, incluso cuando hayan sido montadas después de su limpieza. Las personas muertas o heridas por armas “descargadas” son desgraciadamente una realidad y para evitar que ello ocurra debemos mantener siempre alejadas las armas de las municiones y cargar sólo cuando el jefe de caza dé la señal de inicio. Pero esto no es suficiente, tendremos que hacer un ejercicio mental de cómo mover el arma haciéndolo siempre de manera que la punta del cañón nunca esté dirigida hacia personas o animales y tendremos que acostumbrarnos a no tener el dedo en el gatillo hasta que no estemos preparados para disparar. Estas reglas generales de comportamiento son de obligado cumplimiento… pero además hay otras.

  1. Un arma con cartucho en recámara, si cae o se sacude violentamente, puede dispararse incluso teniendo el seguro activado. Esto es aplicable sobre todo a las armas de vieja construcción (que a menudo tienen el seguro bloqueando solo el gatillo y no la cadena de disparo) pero puede también sucederle a un arma nueva, sobre todo si existen defectos en el grupo de disparo/percusión, defectos que pueden ser inducidos por un uso impropio y/o por falta de mantenimiento.
  2. Es muy peligroso tener un cartucho en recámara y sin seguro incluso en un arma bien cuidada y segura contra disparos accidentales; son muchas las causas que pueden provocar disparos accidentales: por cualquier cosa que “interceda” con el gatillo hasta una caída desde gran altura, por una caída violenta hasta un cuerpo extraño dentro del grupo de disparo. Se debe evitar por todos los medios el tener el arma cargada y sin seguro mientras se espera la llegada de la presa.

Los seguros han sido diseñados para ser desactivados con rapidez, sólo hay que acostumbrarse a hacerlo y  un poco de ejercicio con el arma nunca está de más, también es esencial familiarizarse con los los procedimientos de carga y descarga. En la emoción de la caza el sistema nervioso simpático libera adrenalina y otras hormonas del estrés, causas que llevan a la manifestación de diversos fenómenos como “visión de túnel” facalizada sobre la presa con exclusión de todo el ambiente circundante, exclusión auditiva, aumento de la fuerza combinado con pérdida de destreza, reacciones automáticas como las de los perros de Pavlov. Es por lo tanto evidente que disponer de un conocimiento total del arma y el entrenamiento constante (también en lo que se refiere a carga/descarga y activación/desactivación del seguro) son absolutamente indispensables para reducir los riesgos asociados con la actividad venatoria. Es también absolutamene necesario  estar alerta y consciente del estado de los lugares y de las posiciones de las personas, a fin de evitar cualquier fenómeno que pueda ser molesto o que implique la reducción de la vigilancia. 

En definitiva, las reglas de seguridad son pocas: ponga siempre el seguro cuando la escopeta esté cargada; la punta del cañón no se debe dirigir nunca hacia zonas donde haya personas; la escopeta se carga sólo cuando inicia la caza; practique el manejo del arma, sobre todo lo que se refiere a carga y descarga: no es igual en todas las escopetas; preste máxima atención a su estado, a los lugares y a las personas… que podrían estar donde no deben.

Una última advertencia

Un cuerpo extraño en el cañón (en algunos casos incluso el agua puede ser suficiente) o la elección de un cartucho de calibre equivocado, pueden causar fenómenos pirotécnicos no deseados por lo tanto antes de disparar verifique que el ánima esté libre (con más razón aún si el arma cayese al suelo), tenga cuidado de no mezclar los cartuchos, no es extraño el caso de cartuchos de calibre 20 que se han quedado bloqueados en cañones del 12 (con la correspondiente destrucción estructural del tubo una vez disparado el cartucho) ni tampoco el caso de cartuchos magnum en recámaras estándar (puede ser que no ocurra nada o que por el contrario se produzca una protuberancia en el cañón o incluso la destrucción del mismo); debe prestarse máxima atención a no usar calibres que no correspondan al propio del arma, como puede suceder por ejemplo introduciendo un 308 Winchester en una recámara de un 270 Winchester.

 

ALGUNAS NORMAS QUE NO DEBES OLVIDAR:

MANEJAR SIEMPRE UN ARMAS COMO SI ESTUVIESE CARGADA.  

Nunca asuma q un arma está descargada.el único modo de asegurarse que un arma no contiene cartuchos es comprobar visualmente y al tacto la recámara para comprobar q no tiene cartuchos. El extraer el cargador no es garantía suficiente de q el arma está descargada y no se puede disparar. Escopetas y rifles se pueden controlar efectuando ciclos de funcionamiento o quitando todos los cartuchos y después abrir e inspeccionar la recamara para verificar la imposibilidad de q quede algún cartucho.

NUNCA APUNTAR CON UN ARMA, AUNQUE ESTÉ DESCARGADA, CONTRA PERSONAS , ANIMALES O CUALQUIER DIRECCIÓN EN LA QUE SEA PELIGROSO DISPARAR.

Nunca apuntar con un arma a cualquier parte de vuestro cuerpo o contra una persona. Esto es particularmente importante cuando se carga o se descarga el arma. Cuando se dispara contra un blanco, hay que saber lo que hay detrás. Alguna munición de rifle, si se disparan hacia arriba con el canon inclinado, pueden alcanzar hasta 4 o más kilómetros de distancia, en la mismas condiciones un canon slug puede recorrer hasta más de 1500 metros. En el caso de q se haya alcanzado o traspasado el blanco, es su responsabilidad asegurarse que el proyectil no haya causado lesiones o daños involuntarios a personas o cosas.

MANTENER LAS ARMAS DE FUEGO Y MUNICIÓN FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS Y BAJO LLAVE.

Es responsabilidad del propietario del arma, q los niños menores de 18 años o cualquier otra persona no autorizada tengan acceso a las mismas. Para reducir el riesgo de accidentes q pueden involucrar a niños hay q descargar el arma, guardarla bajo llave, al igual q la munición, en un lugar separado. Hay q tener presente q los sistemas empleados para prevenir los accidentes tales como las cerraduras, puede q no impidan el uso o abuso del arma por parte de una persona determinada. Las cajas fuertes de acero son más indicadas para reducir la posibilidad de un abuso intencionado del arma por parte de niños o de una persona no autorizada.

NO DISPARAR CONTRA EL AGUA O SUPERFICIES DURAS.

Disparar contra el agua o contra  cualquier otra superficie dura aumenta el riesgo de rebote o fragmentación del proyectil con la posibilidad de alcanzar un blanco no intencionado o periférico.

CONOCER LOS DISPOSITIVOS DE SEGURUIDAD DEL ARMA QUE ESTA UTILIZADO PERO RECUERDE QUE ESTOS DISPOSITIVOS NO SUSTITUYEN LAS NORMAS DE SEGURIDAD Y MANEJO ADECUADO. 

Para evitar accidentes no confíe únicamente en los dispositivos de seguridad. Es imprescindible conocer y utilizar los dispositivos de seguridad específicos del arma q esta manejando, pero los accidentes se pueden prevenir siguiendo los procedimientos de manipulación. La primera norma a recordar es tener el dedo siempre fuera de la guarda del gatillo cuando no se dispone a disparar.

Muchos seguros se bloquean cuando se dispara el gatillo y si el cartucho está en la recámara y si el arma cae o sufre un fuerte golpe, puede dispararse accidentalmente aunque este el seguro puesto. Esto es más improbable con un arma moderna, mientras q en las armas viejas o usadas están más sujetas al riesgo de disparo accidental. Esto  por choque o caída, puede ocurrir con mayor facilidad si el seguro no está puesto. Al tener q realizar algún tipo de actividad física (por ejemplo saltando a través de una zanja, o atravesando una valla), es una buena norma descargar la escopeta.  En los puestos a veces se ven cazadores con la escopeta cargada, armada y sin seguro puesto, es una práctica potencialmente peligrosa. También se ven cazadores  en movimiento con el arma lista para disparar: esta práctica es todavía más peligrosa. Se debe tener siempre el seguro puesto y el dedo fuera del guardamonte. Antes de colocar el arma en el hombro, esta siempre debe estar descargada, el seguro no es suficiente para protegerse de un disparo accidental, aunque sólo sea porque puede desconectares de manera accidental.

REALIZAR UN APROPIADO Y PERIÓDICO MANTENIMIENTO DEL ARMA.

Guardar y transportar el arma de  tal modo que la suciedad o el polvo no se acumule en el mecanismo de funcionamiento. Limpiar y engrasar el arma, siguiendo las instrucciones del manual, después de cada uso, y según las instrucciones indicadas, para prevenir la corrosión, daños en el cañón o acumulación de impurezas que puede impedir el correcto funcionamiento del arma. Controlar siempre el cañón y la recámara antes de cargar el arma para comprobar que este limpió y libré de obstrucciones eventuales. Disparar con una obstrucción en el cañón o en la recámara puede ocasionar un accidente y causar lesiones a usted y alos de su alrededor. Si oye un ruido inusual, interrumpir inmediatamente el tiro, ponga el seguro del arma y descarguela. A continuación verificar que la recámara y el cañón están libres de obstrucciones o de eventuales proyectiles que pueden bloquear el interior del cañón a causa de munición defectuosa o inapropiada.

UTILIZAR SIEMPRE MUNICIÓN ADECUADA

Utilizar sólo munición nueva de fábrica, fabricadas según las especificaciones C.I.P. (Europa) y SAAMI (usa). Asegurarse q cada cartucho utilizado sea del tipo y calibre correcto para el arma q esta usando. El calibre del arma esta claramente grabado en el cañón de la escopeta. El uso de munición recargada puede determinar fácilmente una excesiva presión y causar rotura de la vaina del cartucho u otros defectos en la munición q podrían dañar el arma y podrían causarle lesiones a usted o a los de su alrededor.

DURANTE EL TIRO ES ACONSEJABLE LLEVAR SIEMPRE GAFAS Y AURICULARES PROTECTORES.

La posibilidad de que pequeños fragmentos de gas, pólvora o residuos de metal pueden provocar daños al tirador, y lesiones que pueden resultar graves, incluyendo la posible pérdida de visión del tirador. Cuando dispara con un arma, el tirador debe llevar protectores oculares de una adecuada resistencia. Los protectores auditivos reducen la posibilidad de daños en el oído causados por una prolongada actividad de tiro. Esta claro que no se caza con tapones o auriculares protectores, pero un buen par de gafas si se deben llevar, más cuando puede encontrar un monton de modelos para satisfacer la más amplia gama en diferentes condiciones de luz.

NO CARGAR EL ARMA SI NO ESTÁ EN CONDICIONES SEGURAS DE DISPARO. NO REALIZAR MOVIMIENTOS BRUSCOS Y PELIGROSOS CON EL ARMA CARGADA.

Abrir y vaciar siempre la recámara y poner siempre el seguro para subir o bajar de un árbol, una valla o saltar una zanja o cualquier otro obstáculo. Antes de entregar el arma a otra persona, asegurarse de que esta descargada, inspeccionela visualmente y al tacto de q el cargador, el tubo depósito y la recámara están vacíos, y la acción está abierta. No coger un arma de otra persona q previamente no se haya descargado y  se compruebe visualmente y al tacto para asegurarse que este descargada. Entregar el arma siempre descargada. No poner el dedo en el gatillo si no va a disparar.

ANTES Y DURANTE LA UTILIZACION DEL ARMA NO TOMAR BEBIDAS ALCOHOLICAS O MEDICINAS QUE PUEDAN REDUCIR O ALTERAR LA CAPACIDAD DE JUICIO O REFLEJOS. ESTAR SIEMPRE ALERTA.

Evitar las bebidas alcohólicas antes de disparar. Si toma medicamentos que pueden determinar una reducción de la capacidad motora o de juicio, no manejar el arma mientras este bajó los efectos de estas sustancias.apague el teléfono y no fume cuando tenga un arma en la mano. Es absolutamente indispensable ser plenamente consciente de la localización, la presencia o ausencia de personas y su ubicación, también es esencial estar pleno te en vigilancia. 

Descargar siempre el arma antes de subirla a un vehículo (recámara vacía, cargador y tubo depósito vacíos). Los cazadores deben cargar el arma solo cuando comience la cacería.

Y PARA FINALIZAR

Antes de apretar el gatillo, asegurese de la naturaleza del objetivo, en la excitación del momento, sobretodo en los grandes, no es imposible confundir a un perro o a una persona con un jabalí. El bosque puede crear espejismos e ilusiones. Este siempre absolutamente seguro de las posiciones de todos los participantes de la cacería, no abandonar la posición asignada ni pensar que el resto no lo hace... No fijarse nunca y no dar todo por hecho. Sucede a menudo que el cazador, después de haber disparado a la presa sale del puesto para ver y localizar al animal q ha disparado. Esto no se debe hacer, se debe esperar a la señal de final de la cacería. Llevar indumentaria de alta visibilidad, los animales no pueden verlo pero se destaca entre la vegetación y nos hacemos visibles para el ojo humano.